¿Por qué es tan difícil dejar de fumar?

Es frecuente que un fumador se proponga más de una vez en su vida dejar de fumar, se fija plazos, establece metas para poder disminuirlo y lograr la reducción total, casi como si fuera una dieta, pero ¿por qué muchos no lo logran? Para mencionarte algunas cifras entorno a esta dificultad, se estima que un 70% de los fumadores desearía dejar de hacerlo, aproximadamente la mitad lo intenta cada año, pero sólo de un 4% a 7% lo logran sin ayuda.

Al hablar de consumo de cigarro es importante resaltar que se trata de una adicción socialmente aceptada, sin embargo, esto no significa que no genere daños importantes para aquel que lo consume, sino que sucede todo lo contrario, ya que se pueden presentar problemas en el corazón, respiración, trastornos digestivos, entre otros.

Dicha adicción (a esta u otras sustancias) se caracteriza por la búsqueda y el uso repetitivo y compulsivo de una sustancia, a pesar de los efectos antes mencionados y de consecuencias indeseables para el sujeto y se desarrolla de manera física y emocional. La física la podemos identificar con algunos signos y síntomas como son mareos, sudoración y dolor de cabeza que surgen en particular al no consumir el cigarro, es decir, mientras se está en abstinencia y por ello, para evitar dichos síntomas la persona vuelve a fumar y así evade estos desagradables malestares. Mientras que la emocional o psicológica está relacionada a creencias o motivos que llevaron a la persona a iniciar el consumo y también a mantenerlo, por ejemplo, un escaso manejo de estrés, timidez, poca concentración y otros elementos atribuyen algunos fumadores al mantenimiento de su consumo. Además, fumar también está relacionado a muchas actividades cotidianas tales como tomar café, salir con amigos, pensar o reflexionar a solas, escuchar música, leer, entre otros, lo cual contribuye a que para muchos sea aún mas difícil pues el acto de fumar, está incorporado a muchas de sus actividades.

Si te has planteado dejar de fumar será necesario que tomes en cuenta los siguientes puntos:

  1. Cada cuerpo es distinto: No hay un tiempo estipulado para que lo dejes, necesitarás escuchar más a tu cuerpo y estar atento a sus señales para que la desintoxicación te permita sentirte realmente liberado del efecto de la nicotina. Para la desintoxicación física, puede ser útil que la aceleres y combines con un poco de actividad física, pues 20 minutos de caminata pueden ser muy útiles para el proceso.
  2. Haz una breve recapitulación y recuérdate ¿Por qué fumas?. Quizá te suene absurda la pregunta, pero a partir de esta reflexión podrás empezar a identificar algunos motivos que te mantienen consumiéndolo. Esto es muy importante, pues si tu motivo principal es, por ejemplo, para manejar mejor tu estrés lo más probable es que no te des cuenta que el cigarro sólo te brinda una “solución” emocional inmediata, sin embargo, el costo que éste trae a tu salud lo verás con el paso del tiempo.
  3. Se paciente: Es muy importante que no caigas en la desesperación de querer dejarlo tan de prisa, sobre todo si llevas mucho tiempo haciéndolo. Identifica en qué situaciones se te antoja para que puedas hacer conciencia sobre lo que te aqueja y reflexiona en quienes puedes apoyarte en tu proceso., es decir, gente que te motive a continuar haciéndolo y ayudarte a una nueva adquisición de hábitos más sanos para ti.

Toma en cuenta la cifra que te compartimos al inicio de este artículo, pues un bajo porcentaje realmente logra hacerlo sólo. En cambio, si acudes a una psicoterapia ésta te ayudará a entender porqué fumas y también será posible que aprendas a manejar emocionalmente aquellos factores que consideres son desencadenantes para tu consumo. Puedes agendar una cita en Espacio Psyche por medio de correo electrónico a contacto@espaciopsyche.com.

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